¿Qué es un trastorno psicótico?

Un trastorno psicótico es aquel el cual una persona sufre trastornos mentales. La persona no es capaz de ver su propia realidad e incluso muchas veces la percepción e ideas de estas personas son totalmente anormales. Este tipo de pacientes, consideran ese tipo de ideas como una verdad para sus vidas.

¿A qué se debe un trastorno psicótico?

Muchas veces el miedo, y el no conocer muchas veces la verdad y el camino de la vida. Hay personas que han vivido ciertas situaciones difíciles en sus vidas: demandas de hijos hacia los padres, no obedecer a nuestros padres y faltarles el respeto. Ante estas situaciones muchos de nuestros mayores, han mantenido silencio por años, para evitar volver a tener roces con sus hijos. ¿Qué crea todo esto?

  • Rencor (Crea falta de perdón. Falta de perdón, ver la vida según tu realidad)
  • Miedo (Un miedo irracional que te hace pensar que tus propios hijos son »los malos». Ese miedo irracional hace que la persona, confíe mucho más en la gente que busca destruir tu vida, que en tus propios hijos). A veces los hijos cometen errores, pero hay que entender, que fuera de los hogares, son influenciados por el mal. Es inevitable. La misión de una madre es luchar por su hogar y nunca pensar que los hijos son los enemigos. Los enemigos están a fuera. Y muchas veces son primas o primos o tías o tíos. Una buena guerrera, pelea por sus hijos en oración, para que no sean influenciados por el mal.
  • Intentar educar desde la verdad
  • Aceptar que la vida es así

Intentar educar desde la verdad

Aquí es donde mucha gente falla. Aunque tengas razón, no puedes pelear, ni discutir con alguien que no quiere ver la realidad. Cuando una persona no quiere ver la realidad y acepta ideas anormales, es porque siente que en algo ha fracasado en su vida. Que algo no le va bien, algo no funciona. A raíz de esto, la persona crea su propia realidad alejada muchas veces, de lo correcto: Jesús le dijo: Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre, sino por mí.

Y Jesús decía: Padre, perdónalos, porque no saben lo que hacen. Mucha gente cae en depresión, caen en llenar esos vacíos con cosas materiales, amistades, vicios… todo por no conseguir el resultado esperado.

Nuestros mayores han intentado cambiarnos muchas veces con palabras, pero han fracasado. Han cargado pesos que ni ellos podían cargar. Un ser humano no puede cambiar a otro ser humano. Como personas, nuestra misión es respetar, amar y esperar.

Aquí en España eso de esperar no se respeta mucho. Hay mucha competencia entre madres por intentar conseguir resultados positivos. Cuando nadie lo consigue debido a que  no buscan desde la verdad, vuelven a caer: celos, envidias, rivalidad, etc. Al final acaban aceptando que la vida es así: injusta, amarga… porque lucharon desde el lado erróneo.

Os voy a explicar un ejemplo claro que ley hace tiempo: El jugador de Básquet Lebron James, tuvo un mal padre, pero este jugador decidió ver la realidad de su vida hasta lograr su sueño, mientras su propio padre por alguna u otra razón, decidió ver su propia realidad.

Muchas veces nuestros mayores viven en su propia realidad, porque como hijos no les damos el suficiente cariño, y respeto que merecen y siempre los pequeños, tenemos que cargar con esa cruz.

Nuestro deseo muchas veces es que esa persona vuelva a ser la misma otra vez, que se recupere. Pero no es en nuestro tiempo, es en el tiempo perfecto de Dios: 1 mes, 2 meses, 4, 5 años…

¿Debo deprimirme mientras espero?

La respuesta es no, porque cuando anhelas algo lo persigues, hasta que ves que los resultados se cumplen. Mientras esperas, debes ver esa misión que se te ha otorgado, como algo positivo y nunca enfadarte con Dios cuando no veas resultados en tu tiempo: El tiempo de Dios es perfecto  De alguna manera u otra, estas ayudando a una persona a volver a ver su realidad de nuevo. Si te deprimes, no vas a cumplir tu misión. El bien puede vencer al mal, pero el mal nunca puede vencer al mal.

Algún día, esa persona que hoy sufre un trastorno psicótico, volverá a ser la misma persona, una persona íntegra: una persona que no dependía de vicios, ni cosas materiales, ni amistades con las que llenar su vacío.

Ten fe y mantén la esperanza. Mientras hay vida…!!