La pandemia del coronavirus llegó de la noche a la mañana. Hasta entonces, todos vivíamos una vida más o menos normal. Muchas personas mayores, se preguntan: ¿y porqué todo esto? ¿qué es lo que está pasando? ¿yo también me voy a morir? Incluso hay personas que, por la incertidumbre a la situación actual, se preparan para su partida.

Vivimos tiempos muy difíciles, pero más difícil está siendo para nuestros mayores. Muchos expresan sentirse solos, abandonados e incluso pasan horas llorando.

A nuestros mayores, se les ha prohibido de sus actividades más esenciales y básicas de la vida: ir a comprar, salir a pasear, ir a casa para ordenar su propia vida. Nuestros mayores se sienten controlados y sin libertad. 

Echo de menos a mis padres

El primer paso para el bienestar de una persona, es darse cuenta primero de una situación en concreto para poder tomar decisiones.  Nos están quitando un derecho tan fundamental como es el de abrazar y tener contacto físico con nuestro núcleo familiar. Antes de la pandemia, nuestros mayores dentro de lo que cabe estaban bien cuidados. El trabajo que hacéis como familiares, aunque no lo parezca es muy importante. En este tiempo los ancianos han notado mucho la ausencia de sus familiares y el control diario de sus necesidades más básicas de su vida diaria.

Muchas personas mayores, prefieren beber agua de botella y no de grifo. Antes de la situación actual, esa necesidad estaba cubierta por los mismos familiares, pero desde el inicio de la pandemia, las familias no pueden ir a visitar a sus mayores ni comprarles lo básico para vivir.

Si echa de menos a sus padres, deberá tomar decisiones y hacer balance sobre si los cuidados que recibe son correctos o no lo son. Tener a sus padres en buenas manos, le hará sentir bien y tranquilo, pero, además, usted y los suyos volverán a recuperar la salud.

Ansiedad depresión

Desde el inicio de la pandemia, son muchas las personas mayores e incluso personas jóvenes que padecen de ansiedad y depresión. ¿Cómo aliviar la ansiedad y la depresión? Dedique tiempo a sus aficiones, a hacer lo que más le gusta. Recuerda que hemos venido a este mundo a cumplir con nuestra misión. Aunque parezca mentira, dedicar tiempo a lo que nos apasiona, alivia mucho tanto la ansiedad como la depresión y nos hace sentir mucho mejor.

Para la persona mayor es recomendable dedicar tiempo a hacer actividades tales son: lectura, juegos de mesa, salir a pasear por el barrio, escuchar música. Sinceramente la tele no aporta nada positivo, es más, aumenta el estrés y por ende nuestra calidad de vida disminuye.

Desde Cuidadora Salomé, le aconsejamos:  piensen en su bienestar y en mejorar la calidad de vida de nuestros mayores y la de vosotros como familiares, haciendo actividades que potencien el autoaprendizaje y la autonomía, para vivir una vida plena.